Blood in The Garden
Blood in The Garden

Blood in The Garden

Chris Herring, Blood in the Garden: The flagrant history of the 1990s New York Knicks, Atria Books, New York, 2022.

Hay libros con atmósfera. De inmediato, sus páginas nos envuelven en un ambiente concreto. Apenas llevamos unas páginas de Blood in the Garden y ya notamos cómo Chris Herring nos traslada a las feroces sesiones de entrenamiento a cargo de Pat Riley en la Gran Manzana. Escuchamos el ruido de las zapatillas sobre el Madison, los codos de Charles Oakley y los gritos de Anthony Mason.

Con trayectoria en medios tan prestigiosos como Sports Illustrated, ESPN o Wall Street Journal, el autor de este viaje iniciático a la NBA de la década de los noventa del pasado siglo sabe corresponder al voto de confianza dado por Jonathan Abrams, miembro del New York Times, quien le recomendó años atrás para embarcarse en esta reconstrucción de una franquicia respetada y temida, pese a no culminar con la gloria de un campeonato que rozaron (Finales de 1994 y 1999).

Aunque Herring apenas tenía cuatro años cuando Patrick Ewing y cía empezaron a marcar una nueva dinámica en unos New York Knick depresivos tras los días de Red Holzman, ha logrado viajar al pasado con precisión de cirujano para saber en qué aspectos incidir más. El texto da los pormenores de todas las campañas que van desde el fichaje de Riley a cargo de Dave Checketts hasta el milagroso canto de cisne que fue el año del cierre patronal, ya con Jeff Van Gundy a los mandos: la primera vez que un equipo que queda octavo logra alanzar el título de conferencia.

Sin embargo, entre tanta rivalidad antológica (Chicago Bulls, Indiana Pacers, Miami Heat o Houston Rockets, entre otros), habrá espacio para profundizar en el cóctel de personalidades de alto voltaje que conformaban aquella plantilla no apta para cardíacos. Los testimonios recogidos nos permiten conocer muchos entresijos y detalles detrás de las cámaras, desde John Starks, ídolo del Madison y presa de una noche fatídica en Houston, al indescifrable Mason, uno de los pocos caracteres volcánicos que en aquellos días podían equipararse a Dennis Rodman.

Estructurada alrededor de 21 capítulos, el orden cronológico de los eventos permite ver una evolución lógica de los acontecimientos, con espacios bien insertados para explicar el pasado de cada uno de los protagonistas. La lectura desvela aspectos poco comentados, tales como la audaz maniobra que intentó Don Nelson de conseguir el fichaje de Shaquille O’Neal y haber cambiado por completo el trayecto del campeonato para los siguientes años. De igual forma, hasta esta publicación nunca supimos lo cerca que realmente estuvo Chuck Daly de fichar por los Knicks para intentar revalidar su éxito con los Bad Boys.

Atria Books deja una edición esmerada, no exenta de finos toques de humor como su contraportada, donde se incluye una escena del crimen que ha ocurrido en la pintura protegida tan ferozmente por Charles Oakley, Xavier McDaniel, Marcus Camby, etc. Asimismo, hay un apartado de fotografías curiosas de la época, donde podemos apreciar a sospechosos habituales del talento de Latrell Sprewell.

Si bien el autor no oculta su pasón por New York, es sumamente respetuoso y objetivo al valorar a los talentos contrarios (Michael Jordan, Hakeem Olajuwon, Scottie Pippen, Reggier Miller…) o algunas polémicas como el célebre 3+1 de Larry Johnson. Sin temor a que nos salpique la sangre, nos disponemos a saltar el sagrado parqué del Garden.  

Reseña escrita por: Marcos Rafael Cañas Pelayo