Denver Nuggets y una defensa que hace aguas

Denver Nuggets y una defensa que hace aguas

A principios de la temporada regular, los Denver Nuggets querían competir por todo. Esto parece lógico, ya que tienen al doble MVP en el equipo, además de recuperar a dos potenciales All-Star como Jamal Murray y Michael Porter Jr. tras sus lesiones. Si a esto añadimos las llegadas de Caldwell-Pope y Bruce Brown, los ingredientes para una receta perfecta empezaban a oler bien. Sin embargo, algo está fallando en cocina, algo que deja mal gusto en los aficionados.

Pese al poderío ofensivo del equipo, la defensa está lastrando el récord, sobre todo contra equipos a los que se debería ganar fácilmente. Así llegaron derrotas contra los Lakers de principio de curso, contra Pistons y Knicks y, más recientemente, contra equipos más serios como Hawks y Pelicans. En estos últimos se ha visto que, en caso de seguir así, será imposible competir por algo a finales de temporada.

El equipo tiene un potencial ofensivo brutal, pero los constantes fallos defensivos suponen muchos puntos por partido. Michael Malone y Ryan Saunders (asistente defensivo) no han dado con la tecla a nivel colectivo, al igual que los jugadores tampoco lo han hecho en el apartado individual. Las particulares rotaciones de Malone y su excesiva confianza en los veteranos tampoco ayudan. Vamos a desgranar estos puntos.

Los Nuggets, a la deriva en defensa

Para dar un poco de contexto, veamos de dónde vienen los Nuggets en el apartado defensivo. Ahora mismo, los de Colorado reciben 114’4 puntos por cada 100 posesiones, quinto peor dato de toda la NBA. Esto contrasta con los deffensive ratings de las dos últimas temporadas. Estos apenas superaban los 111 y, más importante, se situaban en mitad de la tabla, cercando el ansiado top 10. Es cierto que Jamal Murray y MPJ no son para nada especialistas defensivos, pero las llegadas de los antes mencionados Pope y Brown deberían compensar.

Ahora mismo, solo los Spurs permiten un porcentaje de tiro mejor, lo cual es un dato escalofriante. Si bien el porcentaje de triples permitido se acerca a la mitad superior de la clasificación, cuando los equipos rivales se acercan al aro empiezan los problemas. La defensa del pick&roll sigue siendo la asignatura pendiente. Los rivales atacan a Jokic aprovechando su falta de rapidez lateral y su casi nula capacidad de intimidación. Si hace drop coverage, la media distancia es un arma efectiva. Si se lanza a interceptar el pase, una de sus mejores armas defensivas (1’3 robos por partido, segunda mejor marca entre pívots), es relativamente fácil superarle y buscar el aro, donde no suele haber ninguna ayuda.

Este año, Michael Malone ha empezado a proponer más defensas en zona. En algún partido ha tenido cierto éxito, pero Denver es uno de los equipos que más triples concede desde la esquina. Este es probablemente el tiro más buscado en el baloncesto actual. La defensa en zona podría ser una solución con un Aaron Gordon muy centrado y buenas rotaciones exteriores, pero necesita muchos ajustes.

Sin duda, la falta de verticalidad y de intimidación es uno de los grandes problemas de la franquicia. Ninguno de los dos pívots de los Nuggets es un taponador nato y no hay ningún especialista en la materia en el roster. Ya no es solo que los de Malone reciban más de 51 puntos en la zona (puesto 22 en la liga), es que es el equipo que permite mejor porcentaje en el área restringida de toda la liga, superando el 71%. Por supuesto, no es una sorpresa ver a Denver entre los 8 equipos que más tiros abiertos permiten en la liga.

Los únicos apartados positivos son los rebotes defensivos, donde son segundos, aunque dependen más de los fallos del rival que de su buen hacer. Esto, unido a una marca de robos en la media de la liga, colocan a la franquicia como la cuarta con más puntos al contraataque. Este arma tan fiable se podría potenciar aún más con un sistema defensivo más eficiente.

Muchos nombres y poco equipo

Las llegadas de Kentavious Caldwell-Pope y Bruce Brown, la consolidación de Aaron Gordon y la elección en el Draft de Christian Braun y Peyton Watson ponían este roster como el de mayor talento defensivo de toda la era Jokic. Sin embargo, estos no están funcionando tan bien, no están jugando o no funcionan en el sistema que quiere implantar Malone.

Es cierto que los dos primeros son buenos esquivando bloqueos y en el exterior, pero no sirven para cubrir a guards altos ni a aleros versátiles. De esos se suele encargar Gordon, que deja el aro desprotegido con Jokic como principal protector. Así, Michael Porter Jr. se queda como defensor secundario. Este rol aún le viene grande, ya que se pierde intentando descifrar el momento perfecto de la ayuda. Aun así, se está viendo durante esta lesión que no todos los problemas son por su culpa.

Los nombres del banquillo de los Nuggets prometían mejorar los números. Si bien es verdad que Bones resta más de lo que suma, pero debe estar por su gran aportación a la ofensiva, juntarle con Bruce Brown (cuando no hay lesiones en el quinteto inicial), Christian Braun y forwards versátiles como Cancar o Nnaji podría parecer la solución. Al final, estos nombres tienen 2 problemas. Uno de ellos es que el ataque suele ser demasiado estático, por lo que Malone intenta integrar a Murray o Porter con los suplentes, aunque le gusta mucho hacer alineaciones de todo suplentes, las cuales no suelen ser buenas. Otro problema es que Malone confía demasiado en los veteranos, pero de eso hablaremos más tarde.

Si la cosa siguiera así, no sería de extrañar que Calvin Booth buscara algún traspaso en los dos próximos meses, buscando conseguir algún especialista defensivo. Si bien es cierto que Denver Nuggets no tiene los mejores assets del mercado, siempre puede haber alguna franquicia más desesperada que acceda a algún cambio.

Michael Malone, ¿cuestionado?

En estos momentos, tras perder contra Hawks, Pelicans y Mavericks, las cosas pueden empezar a estar un poco difíciles para el entrenador Mike Malone, sobre todo tras sus rotaciones en los dos primeros partidos de los que acabo de mencionar. Su falta de confianza en los jóvenes como Braun (que comenzó la temporada con muchos minutos) y Nnaji (tiene potencial, pero no termina de explotar) siempre ha suscitado preguntas entre los aficionados.

Estas dudas se intensifican más aún si tenemos en cuenta que los sustitutos suelen ser gente como Davon Reed o DeAndre Jordan, muy irregulares. Tienen más experiencia, pero su aportación al equipo es cuestionable. Por ejemplo, Vlatko Cancar es ahora mismo parte de la rotación, pero no por su gran papel en el Eurobasket, sino porque hace un par de semanas tuvo un gran partido cuando había muchos lesionados y se ganó su hueco. Este sistema no gusta a muchos aficionados, ya que los jugadores pierden ritmo y no pueden demostrar sus cualidades si el entrenador solo confía en ellos en situaciones límite.

Si bien es cierto que volar todo por los aires y buscar un entrenador podría ser letal para el proyecto de los Nuggets, no sería la primera vez que sale bien un cambio tan brusco en el rumbo de una franquicia. De todas formas, parece ser que aún estamos lejos de que esta posibilidad pueda ser real. Llevamos menos de un tercio de la temporada y hay suficiente tiempo para cambiar hábitos y convertirse en una defensa que aspire a todo.

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