EL EXTRAÑO CASO DE SHAEDON SHARPE
Jugadores NBA fuera USA

EL EXTRAÑO CASO DE SHAEDON SHARPE

A  pocas semanas de la edición del draft de la NBA de 2022, todos aquellos que le conocen desde su época de instituto no duda en situarle entre las diez primeras elecciones. Incluso aquellos pocos privilegiados que han podido verle en los entrenamientos privados que ha realizado para alguno de los equipos que han mostrado interés en él se atreve a etiquetarlo como legítimo candidato al número 1. Y todo ello sin haber disputado ni un solo minuto en su universidad, Kentucky, durante la temporada recién terminada. Hablamos de Shaedon Sharpe, uno de los grandes talentos de esta nueva generación de jugadores que está a punto de desembarcar en la NBA. Pero también una de las mayores incógnitas debido a su extraña trayectoria reciente.

Jugador canadiense de la clase de 2023, escolta de casi dos metros de altura y largos brazos, reúne todas las condiciones para triunfar como profesional en la mejor liga del mundo. Buen atleta con un talento anotador innato tanto tras bote como en “catch and shoot”, lanzador bastante certero desde la larga distancia aunque no demasiado buen creador de juego. Como defensor no se puede dar ninguna afirmación categórica acerca de su capacidad, ya que no se ha enfrentado a rivales de gran nivel. Todo ello, claro está, lo sabemos de su paso por el instituto porque puede haberse desarrollado en el tiempo que pasó entrenando a las órdenes de John Calipari. ¿Será el mismo tipo de jugador? ¿Habrá añadido nuevos recursos a su repertorio? ¿Seguirá teniendo los mismos defectos o habrá trabajado para corregirlos? Primeras incógnitas.

Porque Shaedon Sharpe decidió reclasificarse para adelantar su llegada a la universidad. Lo hizo en enero, con la intención de entrenar con los Wildcats el resto de la temporada y liderar al equipo el curso siguiente. No había ninguna lesión que le impidiera jugar, simplemente se trataba de un proceso de adaptación lógico, ya que el equipo venía rodado, se llegaba al momento culminante del año (campeonatos de conferencia y nacional) y no parecía tener sentido forzar la presencia de un jugador tan joven cuando todos los focos iban a estar presentes. El plan de Calipari seguía según lo previsto. La temporada 22-23 tendría a un jugador freshman cinco estrellas con varios meses de integración en la plantilla. ¿Qué podía salir mal?

Con lo que no contaron los técnicos de Kentucky fue con que la ESPN, en su página web, lanzara la noticia de que Sharpe, por edad, podría presentarse al draft este mismo año. El rumor corrió como la pólvora, haciendo saltar todas las alarmas en el campus de Lexington. Rápidamente el entrenador desmintió esa posibilidad, aunque el runrún quedó en el aire. Cada partido que jugaban había una mayor curiosidad por saber si Sharpe debutaría en Kentucky. Pero no llegó a hacerlo en ningún momento, a pesar de haberle visto participar en los calentamientos previos a los encuentros en varias ocasiones.

Y ahora es más que posible que nunca ya le veamos en la cancha con la camiseta de Kentucky. En el momento en que anunció su presencia en el draft, a pesar de que dejaba una puerta abierta a su vuelta a la universidad manteniendo su elegibilidad, nadie creyó que fuera a dar marcha atrás. Su proyección es realmente alta, se da por seguro que será “lottery pick”, y no es fácil renunciar a un incentivo tan apetecible como ese. Pero eso no impide que siga generando muchas dudas. Su futuro se decidirá en cada uno de los “workouts” que realice, en las entrevistas individuales que lleve a cabo con los “general managers” y entrenadores de las diferentes franquicias que muestren interés por él.

Suceda lo que suceda con Sharpe, su caso resulta de lo más intrigante. Habrá que esperar, muy posiblemente, a la “summer league” para conocerle un poco mejor, aunque visto lo visto, que nadie descarte que todavía haya un nuevo e inesperado giro en esta ya intrincada historia. Y habrá que esperar también para confirmar todas las expectativas que se tienen sobre él. Veremos quién apuesta por él… y veremos cómo sale esa apuesta.

EL PORTAL DE TRANSFERS: UN POLÉMICO MERCADO