Emoni elige Bates

Emoni elige Bates

Existe la noción equivocada de que para ser el mejor, hay que creerse el mejor. Este sentimiento, con muchos aires de arrogancia, está muy extendido en la NBA, y también, cada vez más, en la NCAA. Esto provoca comentarios absurdos como hemos visto ya en jugadores elegidos en el último Draft. Pero lo peor no son los comentarios, lo peor es cuando un chico de 15 años empieza a creerse el mejor. Emoni Bates hizo eso, y peor aún, no pararon de decirle que lo iba a ser. Ahora le toca levantarse para vivir, resistir para no ser olvidado.

No es fácil ser Emoni Bates. No lo es hoy, ni lo fue, probablemente, durante los últimos 5 años. El hype creado con este joven proveniente del estado de Michigan sobrepasó ciertos límites. Aparecer en la portada de Sports Illustrated con solamente 15 años y ser estigmatizado como “el próximo Kevin Durant” o “el mejor prospect desde Lebron James” no debe ser fácil de sobrellevar. Incluso Rick Pitino se autoinvito a la fiesta en 2019 diciendo que “Bates va a ser el número 1 del Draft de 2023, y a una distancia sideral del número 2”.

Como suele suceder en muchos de estos casos, la familia tampoco parece haber ayudado mucho a la carrera del joven jugador. Tras pasar un par de temporadas en Lincoln High School y tener ya la atención de todos los medios de comunicación, al padre de Emoni se le ocurrió la gran idea de buscar sponsors para crear su propio equipo de instituto. Ypsi Prep Academy tenía como objetivo atraer a jugadores de instituto de nivel nacional y poder disputar partidos contra otros grandes High School del país. Querían enseñar a Emoni al mundo. Por supuesto, la pandemia tuvo un efecto negativo en esta estrategia, pero la exposición de Emoni ya empezó a generar algunas dudas en temporada junior de instituto.

Y es que cuando uno se cree el mejor y con la obligación de brillar, genera animadversión en sus propios compañeros. Eso sucedió con Jaden Akins, compañero de Emoni en Ypsi y, a la postre, reclutamiento de los Spartans en 2021. Tras ver que Emoni no paraba de forzar tiros y administrar esfuerzos defensivos, su propio compañero se lo echó en cara en un partido. Véase también su actuación contra Chet Holmgren y su Team Sizzle en noviembre de 2020. El #1 de la clase de 2021 contra el #1 de la clase de 2022. ESPN se encargó de vender el partido como un duelo estelar, a pesar de ser un amistoso. El único que pareció batir las expectativas fue Chet.

La realidad es que este choque de trenes en la carrera de Bates se veía venir. No muchas universidades intentaron reclutarle porque pensaban que tomaría el camino más rápido para ser profesional. Sorprendió a propios y extraños en junio de 2020 comprometiéndose con Michigan State. ¿Su afirmación en la rueda de prensa? “I am big on loyalty”. Que viene a decir que él cree en la lealtad. 9 meses después en un comunicado decidió romper ese compromiso con los Spartans. Tal vez la definición de lealtad no es la misma en America que aquí.

Decidió seguir los pasos de su compañero de equipo en el Nike EYBL Tour, Jalen Duren, y reclasificarse para 2021 para jugar en Memphis. Parece que nadie le explicó que las prisas no son buenas compañeras. Se demostró durante la pasada campaña que Emoni no estaba preparado para dar ese salto físico. Todavía menos para dar el salto mental. Demasiadas voces le han sugerido que él era el mejor. Y cuando de verdad llega la competición real, en un baloncesto organizado, llega la parálisis.

Es cierto que las dudas en los Tigers de Penny Hardaway quizá no ayudaron. Un comienzo muy negativo en un equipo con una sobrevaloración inicial exagerada. Emoni comenzó de titular y fue claramente superado en defensa constantemente y con una pobre generación de juego ofensivo si no es a base de triples en transición. Los Tigers mejoraron en la segunda mitad de la temporada, pero ya sin Emoni, que cayó lesionado y coincidencias o no, fue el momento en el que Memphis empezó a subir el nivel. Los rumores no cesaron hasta que se hicieron realidad a principios de abril. Emoni Bates se apuntaba al Transfer Portal. ¿Como era eso? Ah, sí. “I am big on loyalty”.

Como ya le sucedió en su reclutamiento de instituto, las opciones universitarias para Emoni Bates no son muchas. Ahora ya sin el hype, con la realidad por delante, muy pocos programas se han interesado por el ahora prospect proyectado como segunda ronda del Draft de 2023 por ESPN. El mayor problema de Emoni es que sigue rodeado de las mismas personas que crearon parte del problema. Los rumores de cifras escalofriantes del NIL que ha ido pidiendo durante estos meses no hace sugerir que Emoni Bates ha dejado de creerse el mejor. Una estrategia que ya se ha probado errónea. Al fin y al cabo, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. En este caso, diferentes piedras en el mismo camino.

Como veis, hemos obviado durante todo el articulo el nuevo destino de Bates. Porque en realidad, el factor más importante no es el dónde sino el cómo. Y el cómo está solo en su mente. Necesita evolucionar físicamente, absorber el contacto, moverse inteligentemente en la cancha. Todo eso puede ser y será entrenado. Pero su mente es solo suya. Emoni ha elegido Bates, y esperemos que Bates sepa que la hierba no es siempre verde. Si Emoni Bates consigue sacar su carrera adelante, lo hará desde la humildad del competidor.

P.D. Su próximo destino es Eastern Michigan, decisión anunciada hace solamente unas horas. Parece ser que muchos equipos han desistido de reclutar a Emoni, que viene con una carga alrededor muy costosa. Eastern Míchigan forma parte de la conferencia MAC, una mid-major de un nivel medio y poca exposición nacional. Está claro que Emoni quiere sentirse el centro de atención. Emoni vuelve a elegir Bates.