Indiana Pacers, al asalto del Este

Pese a perder la final del In-Season Tournament contra Lakers, los Indiana Pacers ya se han ganado el respeto y la atención de los aficionados a la mejor liga del mundo. Su juego alegre, un núcleo joven y una superestrella que parece haber llegado para quedarse son motivos suficientes para engancharse en el League Pass.

Tras varios años de mediocridad después de que un joven Paul George le hicieran frente a los todopoderosos Heat, los Pacers vuelven a estar en el foco. En este caso, gracias a un base. Tyrese Haliburton era competencia para Fox en los Kings. Así los californianos, que buscaban un interior, consiguieron al lituano Domantas Sabonis a cambio del joven base elegido en 2020. Es uno de los mayores win-win trades que se recuerdan. Aun así, la gente sigue compitiendo por ver qué equipo ganó.

El hálito de Indiana Pacers

Sin duda, el juego de Haliburton no deja indiferente a nadie. Un base de 1,96, con capacidad atlética para superar a guards pequeños y velocidad para enfrentarse a aleros versátiles. Gran lector de juego en estático. Catalizador en transición. Tirador letal. Con esas cualidades, parece que habláramos de un Steve Nash vitaminado. Las comparaciones ya corren por Internet. El canadiense impuso un estilo revolucionario y Hali tiene las armas para ser el Nash de los 2020. Tiene madera para ganar premios individuales y tiene alma de líder para cuando estos Indiana Pacers empiecen a ser unos habituales en Playoffs.

Los números son de otro planeta. Más de 26 puntos por noche con un increíble 44% en triples. El dato es increíble si tenemos en cuenta los tiros que se tiene que crear y el total de casi 9 por partido. Además, es el máximo asistente de la liga. Más de 12 por noche, con un ridículo ratio AST/PÉR de casi 5. A cualquiera le gustaría estar a su lado. Es el líder de un equipo con 123.5 de RTG Ofensivo. Los Kings establecieron el récord histórico el año pasado en 119.4.

Quizá se le puede achacar que no es el mejor defensor del mundo, permitiendo un 53% de los rivales. La eficiencia defensiva de Indiana, entre las peores de la liga, no ayuda a ello. Aun así, es buen lector de líneas de pase, lo que permite al equipo seguir generando puntos rápidos en transición.

Un buen reparto

Evidentemente, Hali no juega solo. Hay buenos mimbres para meter en la canasta sus maravillosos pases. Hay versatilidad, ya que los Indiana Pacers tienen tiro, gente física y otros perfiles interesantes. Son el equipo que más puntos anotan en la pintura (59.1). Mathurin, Bruce Brown y Obi Toppin son los grandes responsables de esto. El sophomore parece estar volviendo a encontrar su sitio como uno de los mejores de la camada de 2022. El campeón de la NBA Bruce Brown llegó a Indiana por una gran cantidad de dinero y, aunque aún le queda mucho por demostrar, es una pieza valiosa. El ex de los Knicks ha encontrado un rol perfecto para él lejos de la Gran Manzana. Si consigue ser consistente en el tiro, puede ser una gran pieza de futuro.

Sin embargo, para eso hay otros especialistas. Además de Hali, tener a uno de los mejores tiradores de la liga en Buddy Hield es un lujo. Parece que se han acabado las conversaciones de traspaso y está volviendo a ser importante. Myles Turner siempre ha sido un pívot demasiado moderno, buscando anotar lejos del aro. Este año su tiro no está funcionando, por lo que está volviendo a ser una pieza importante en la pintura. Además, sorprenden los buenos porcentajes de Nesmith y Jalen Smith, aunque con bajos volúmenes.

Además, pese a que Hali es el manejador principal, Carlisle puede poner a su lado o en la segunda unidad a McConnell o a Andrew Nembhard, jugadores que destacan por mantener viva esa chispa ofensiva y ese estilo mientras la superestrella descansa unos minutos. Se esperaba más de Nembhard en el apartado anotador para convertirse en un buen two-way player, pero su organización y su defensa le permiten seguir siendo importante pese a que el tiro no entre.

Los números globales no mienten

Como hemos dicho, el estilo de este equipo es muy dinámico. Los Indiana Pacers son quintos en triples intentados y octavos en porcentaje de acierto. Son el único equipo que supera las 30 asistencias por noche y además el tercer equipo con menos pérdidas (12.6). El estilo de Haliburton se contagia al resto del equipo.

Una cualidad que les puede venir bien en Playoffs es su consistencia en la anotación. Son el equipo que más anota en el primer, tercer, y último cuarto. Empiezan y acaban fuertes y su ofensiva no tiene grandes bajones que les puedan costar partidos. Cuando las defensas se cierren más, el poder seguir metiendo canastas a buen ritmo es muy importante.

Por supuesto, la defensa es el apartado pendiente. Rick Carlisle es un genio ofensivo con personal defensivo limitado. Son el segundo equipo que más puntos recibe de media (124.7), recibiendo la mayor cantidad de puntos en la pintura (63) y el cuarto mejor porcentaje en triples por parte de los rivales (38%). Además, son uno de los 3 equipos que permiten a los rivales un 50% en tiros de campo. Son el segundo equipo con menos rebotes defensivos y el sexto con menos rebotes en ataque.

Pese a eso, son un equipo top-10 en tapones y robos, lo que les permite ser el equipo que más puntos en transición anota de la liga (17.5).

¿Qué falta para competir?

Además de la experiencia en Playoffs, que ya llegará, hacen falta algunos retoques para que este equipo pueda acercarse a los cocos del Este. Un alero defensivo polivalente sería lo ideal. Pese a haber drafteado a Jarace Walker en el número 7 del pasado Draft con ese propósito, el rookie no está contando con muchas oportunidades. Sin ser el equipo con más assets del mercado, tienen recursos para intentar hacerse con los servicios de algún jugador importante como Anunoby, Mikal Bridges o Alex Caruso, jugadores que podrían salir pronto de sus equipos. Cualquier jugador defensivo en otra posición o algún jugador versátil que sirva de pegamento, como Kenrich Williams o Wendell Carter Jr., también le podría servir a Carlisle.

Algún interior con rebote también sería una buena pieza, ya que la dupla formada por Turner y Toppin es bastante floja en ese sentido. Si bien sus partidos tienen menos rebotes disponibles que los demás por la cantidad de tiros que se anotan en ambas canastas, siempre es bueno asegurar los balones muertos.

Además, en la final contra Lakers, los angelinos ganaron por medio de obligar a Indiana Pacers a que les ganaran sin depender de Haliburton. La presión asfixiante sobre el base por parte de Vanderbilt, muchas veces acompañado de más compañeros, hizo que se vieran un poco las costuras de este equipo. Cuando en Playoffs los rivales lo dan todo, quizá los Pacers echen en falta otro manejador de balón de confianza, ya que Brown o Mathurin solo han dejado destellos.

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