Talento puro en Lexington

Jalen Williams OKC
Jalen Williams OKC

Quizá no sea el equipo que más partidos gane esta temporada de baloncesto universitario, aunque en estos momentos de la temporada están con un récord favorable de 12 victorias y tres derrotas. Es muy posible que tampoco conquiste ningún título, a pesar de que la liga regular en la SEC acaba de empezar y todo está por decidir cuando escribo estas líneas. No obstante, no cabe la menor duda de que la plantilla que ha conformado John Calipari en los Wildcats de Kentucky para el curso 23-24 es una de las que presentan un mayor talento natural y potencial de cara a una futura carrera en la NBA. Si pensamos en diez equipos con posibilidades de ganar el campeonato nacional, Kentucky es uno de ellos. Si buscamos, sin embargo, los diez equipos con mejor inicio de temporada, es muy posible que los Wildcats queden fuera de esa lista, ya que solamente tienen una victoria de mucho valor (North Carolina), pero presentan una derrota dura contra UNC Willmington. Si hablamos de los diez equipos más divertidos de ver, posiblemente estén en lo más alto de la lista.

Vamos a analizar aquí cómo está siendo el inicio de año de un equipo y unos jugadores de los que se va a hablar mucho durante los próximos meses.

LOS VETERANOS

Todo equipo aspirante a campeón requiere la mezcla adecuada de talento y veteranía. Rara vez en la actual NCAA ambos factores coinciden en una misma persona, ya que los grandes talentos con potencial NBA suelen ser “freshman” con intenciones de hacer un único año en la universidad, lo que se conoce como “one and done”. Por ello se acude al “transfer portal” para reclutar jugadores con experiencia que aporten ese punto de madurez que suele faltar a sus compañeros más jóvenes. En estos Wildcats ese rol lo cumplen a la perfección el alero Antonio Reeves y el pívot Tre Mitchell.

El primero cumple su segunda temporada en Kentucky, quinta como universitario, tras tres años brillando en Illinois State. Su adaptación a un equipo con las exigencias de estos Kebtucky Wildcats fue lenta, pero tras un primer año más bien discreto, este curso sus números vuelven a acercarse a los que lograba como junior: 18’6 puntos, 4’3 rebotes y 1’4 asistencias, con más de un 40% de acierto desde la línea de tres puntos, algo de lo que adolecía el conjunto de Calipari. Pero además del frío dato, su saber estar en la cancha y el liderazgo que aporta a los más jóvenes son dos factores determinantes a la hora de considerar a Reeves como un jugador imprescindible.

Tre Mitchell es un caso radicalmente opuesto. Recién llegado a Lexington, esta es su cuarta universidad tras haber pasado por las filas de UMass, Texas y West Virginia con anterioridad. En un conjunto en el que no abundan los centímetros y cuyo poder interior es más bien escaso, Mitchell es el faro que alumbra a los Wildcats en ambas zonas. Su influencia también va más allá de los 13’2 puntos, 7’8 rebotes y 3’2 asistencias que promedia actualmente por encuentro. Es un jugador clave sobre todo a nivel defensivo, haciendo gala de una versatilidad que le convierte en una pieza crucial para que todo el engranaje defensivo del equipo funcione.

LA SUPERNOVA

Aunque no estaba destinado a ser la gran estrella de un equipo plagado de jugadores provenientes del instituto con altas expectativas, Rob Dillingham ha brillado con una luz especial en este inicio de temporada. Segundo máximo anotador del equipo tras Reeves, es un base eléctrico, dinámico, muy atlético e intenso en ambos lados de la cancha. Veloz como pocos, imprime un ritmo frenético al juego, pero no demasiado alocado, tomando buenas decisiones y dirigiendo a sus compañeros con sensatez.

Su gran temporada le han aupado hasta los puestos de lotería en las previsiones del próximo draft de la NBA, algo que no sorprende en absoluto, ya que sus condiciones físicas y capacidad atlética auguran una excelente adaptación al profesionalismo.

KENTUCKY WILDCATS: LA REVELACIÓN

Si hay un nombre que ha sorprendido positivamente a propios y extraños es el de Reed Sheppard. En un equipo plagado de talento, este jugador aporta, además de unas excelentes condiciones y una depurada técnica individual, toda la actitud que se requiere para erigirse en el nuevo ídolo de la grada del Rupp Arena. Su corazón, su garra, su actitud ha conquistado no solamente a los estudiantes de Kentucky, sino también a los scouts de la NBA, que ya le tienen bajo su radar con grandes posibilidades de ser seleccionado en una posición muy alta en el draft.

Defensor de absoluta élite, en ataque promedia 11’9 puntos, 4’4 rebotes, 4’1 asistencias, 2’5 robos y cerca de 1 tapón por encuentro. Saliendo desde el banquillo ha conseguido ganarse la confianza de John Calipari hasta el punto de superar en minutos jugados a varios de sus compañeros titulares, siendo un fijo en el quinteto de Kentucky al final de los partidos más disputados. Potencial 3&D de lujo para cualquier franquicia profesional que decida apostar por un jugador con tanto talento y potencial como corazón.

LA DECEPCIÓN

Justin Edwards llegaba a Kentucky con la etiqueta de gran estrella y potencial número 1 del draft. El talento sigue estando ahí, pero lo ha mostrado con cuentagotas, lo que le ha llevado a salir de los puestos de lotería en cada uno de los actuales mocks.

Entrevista a DJ Wagner

Apenas llega a los 10 puntos por encuentro, con un ínfimo 23% de acierto en el triple. Su aportación a estos Kentucky Wildcats es mucho menor de lo que se esperaba, su influencia en el juego escasa y su rendimiento no cumple ni de lejos con lo que de él se esperaba. Todavía es pronto para hacer un balance definitivo, pero todo apunta a que se ha visto superado por el impacto que están teniendo los anteriormente nombrados Dillingham o Sheppard. Lo más preocupante es que tampoco ha mostrado el carácter suficiente como para dar un puñetazo encima de la mesa y tratar de revertir una situación comprometida a nivel personal.

KENTUCKY WILDCATS: SÍ… PERO NO

Otro gran nombre que llegaba a Lexington con la vitola de estrella de instituto era DJ Wagner. Su reclutamiento despertó gran interés y cuando anunció que había elegido Kentucky se desató la locura en el campus.

No se puede decir que esté jugando mal (12’4 puntos, 2’1 rebotes, 3’5 asistencias), pero su juego ha sido demasiado irregular. Se le han visto destellos de gran jugador pero no se ha mostrado consistente, lo que deja esa sensación agridulce tanto en los analistas como entre los aficionados de los Kentucky Wildcats que ven todos los encuentros de este equipo y no solamente los “highlights” tras cada partido. Habrá que esperar un poco más y disfrutar de sus momentos más brillantes, que los tiene. Y esperar que explote, definitivamente, como la tremenda gran estrella que puede llegar a ser si desarrolla todo su potencial.

EL FACTOR X

Jugador de segundo año que ha mostrado una notable mejoría con respecto a su escasa aportación como novato. Todo un pura sangre capaz de anotar desde todas las distancias (aunque no se prodiga apenas desde el triple), rebotear con solvencia, defender múltiples posiciones… Es un comodín que aporta intensidad en ambos lados de la cancha, cuya energía se contagia a los compañeros y transmite todas sus ganas de ganar. Aparición, en principio, inesperada que asume un rol secundario, sacrificando incluso minutos de presencia en la cancha según la plantilla está más o menos sana. Jugador importante para dotar de profundidad y versatilidad al conjunto de Calipari.

KENTUCKY WILDCATS: EL MISTERIO POR RESOLVER

¿Jugará Zvonimir Ivisic, pívot de 2’19, algún partido con Kentucky esta temporada? La falta de noticias con respecto a su situación convierte todo lo que le rodea en una gran incógnita, un misterio que añade algo más de interés a un equipo ya por sí mismo apasionante.

Equipo claramente en ascenso, como lo demuestra el hecho de ocupar la posición 16 en el primer ranking de la AP de la temporada y empezar el año 2024 en la 6, diez posiciones más arriba. En sus quince primeros partidos solamente ha cosechado una mala e inesperada derrota, frente a UNC Willmington, con victorias de bastante valor contra Miami, North Carolina, Florida o Missouri. Por delante tiene un calendario de enfrentamientos de liga regular muy exigentes, que indicarán el verdadero potencial de este equipo y señalarán sus aspiraciones de un modo más realista. Lo cierto es que las sensaciones de inicio son muy buenas y, si bien las dudas que genera un equipo tan joven siempre estarán presentes, es innegable que el talento y el potencial que han sido capaces de mostrar les convierte en uno de los equipos más temibles de la competición en 2024.

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