La verdadera fuerza de Los Angeles Lakers

La verdadera fuerza de Los Angeles Lakers

En el universo en el que vivimos hay cuestiones que son inamovibles e inmutables, como la ley de gravitación universal, la ley de la termodinámica, la ley de la conservación de la dinámica y por encima de todas ellas está la de que los seguidores de los Los Angeles Lakers no se ven afectados por el desaliento ni el desanimo. La verdadera fuerza de Los Angeles Lakers.

Da igual que los datos empíricos demuestren la peor de las realidades, que el equipo esté en horas bajas, que el juego sea ramplón y que los esfuerzos de su gran estrella se vean abocados a golpearse una y otra vez contra la dura realidad.

En el momento de escribir este artículo Los Angeles Lakers están novenos en la clasificación del Oeste. De acabar la liga ahora mismo estarían fuera de los Play off, pero gracias al gran invento del Play Inn aún tendrían la posibilidad de ser campeones de la NBA.

La expresión, agarrarse a un clavo ardiendo, parece estar dedicado a los seguidores del equipo angelino.

Que Russel Westbrok está demostrando que, a pesar de sus estadísticas, es un jugador intrascendente, en el mejor de los casos y una rémora cuando da rienda suerte a toda su creatividad, pues lo llevan con resignación e intentan disimular el mal trago con una de sus mejores sonrisas. ¿Quién iba a pensar que fichar a Westbrook resultaría un fracaso? El General Manager de 2,06 metros seguro que no contempló el posible descalabro en ningún momento. Era una apuesta segura, ¿verdad?

Que Anthony Davis se muestre irregular y que las lesiones se ceban con él con mayor profusión de la deseable, pues cierran los ojos y esperan a ver la mejor versión de AD en los playoffs. La fe inquebrantable en su equipo jamás hará mella en los seguidores del equipo de Hollywood. Fue uno de los artífices del último anillo y seguro que les llevará al triunfo.

¿Y qué decir del papel del gran Lebrón James? No hay que olvidar que el jugador de Akron es indiscutiblemente uno de los mejores jugadores de la historia de NBA, y me atrevería a aventúrame, sin temor a equivocarme, a situarle en el top cinco.

Bad Boys ¿El fin justifica los medios?

Pues el jugador, protagonista de un hito de la televisión mundial con su docudrama The Decision, ha debido de hacer un pacto con el diablo al mejor estilo Dorian Gray. Por él parece que no pasan los años, sus números apenas se diferencian del joven y vigoroso Lebron, cuando no lo mejoran. Pero a pesar de aparentar haber bebido de la fuente de la eterna juventud, no podemos obviar que el paso de los años le pueden afectar y en efecto en ocasiones lo hace en forma de lesiones y de un cansancio que a veces es más psicológico que físico, no debe ser fácil tener siempre que estar al cien por cien para sacar algo de su equipo.

¿Todo esto del jugador franquicia es sabido por los fans de Los Angeles Lakers? Por supuesto que son conscientes de ello, como también conocen, porque lo han visto durante lo que llevamos de temporada, que el entrenador no parece dominar la plantilla que el General Manager (sea quien sea) le ha confeccionado.   

Sea como fuere los problemas de la franquicia están a la vista de todo aficionado a la NBA y por supuesto los seguidores del equipo también están al corriente. Es más, seguro que los conocen mejor que el resto de los mortales. Ellos son los sufridores que están padeciendo más que nadie la temporada de su amado equipo.

¿Y se dejan llevar por el desanimo y el abatimiento? Pues la verdad es que no. Ellos mantienen una fe indestructible en su equipo, mantienen una esperanza a prueba de bombas que nos hace a preguntarnos. ¿Por qué siguen diciendo a todos aquellos que puedan oírles que van a ganar el campeonato? ¿Qué fuerza desconocida les provoca este estado de ánimo tan optimista? ¿Saben algo que los demás desconocemos? ¿O quizás es que perciben que la verdad está ahí afuera?

Sea el motivo que sea, solo nos queda maravillarnos ante esta muestra de fe cuasi divina. En ocasiones podemos estar tentados de dejarnos llevar por tanto entusiasmo y abandonar nuestras creencias y abrazar el nuevo credo amarillo.

Al final de la temporada se descubrirá si el milagro se produce, pero hasta que eso ocurra, solo nos queda contemplar a los fans de Los Angeles Lakers con envidia y admiración por su constancia y firmeza.

Muchos ánimos amigos.