Memphis Grizzlies, a luchar por todo

Memphis Grizzlies, a luchar por todo

Puede que las tornas estén cambiando en el Oeste. Con el irregular estado de forma de Golden State Warriors y de Phoenix Suns, últimos finalistas de la NBA en la conferencia, otros proyectos han dado un paso adelante. A día de hoy, con poco más del 50% de partidos disputados. Denver Nuggets y Memphis Grizzlies dominan la clasificación por ese lado, superando también a la otra mitad de la liga, exceptuando los Boston Celtics.

Sin embargo, estos dos proyectos no pueden ser más distintos. Hoy hablamos del proyecto más joven, que ya explotó el año pasado antes de caer contra los eventuales campeones y que este año tiene una oportunidad de oro para ser el representante del Oeste en las Finales de la NBA. Hablamos de los Memphis Grizzlies.

¿Quién forma el Grit&Grind?

Evidentemente, muchos nos despertamos preguntándonos a quién habrá empotrado Ja Morant o cuántos tapones habrá puesto Jaren Jackson Jr., ya que los Grizzlies copan los highlights de cada noche por sus jugadores atléticos y espectaculares. Sin embargo, no solo hay estrellas en ese firmamento. Hay muy buenos jugadores de rol, hay buena dirección técnica y deportiva y hay muchas ganas.

Además de los dos que hemos comentado, el quinteto inicial se completa con un tirador como Desmond Bane, un perro de presa como Dillon Brooks y un soldado neozelandés, Steven Adams. Desde el banquillo, Tyus Jones, John Konchar y Santi Aldama dan calidad que podría servirles a muchos equipos de la liga en roles más prominentes. Además, para regular season, gente como Brandon Clarke, David Roddy o Ziaire Williams dan buen descanso a los titulares o cubren puestos de lesionados.

Lo increíble de este roster es que únicamente Danny Green supera los 30 años y ni siquiera puede jugar, ya que está lesionado. Además, únicamente Steven Adams y Dillon Brooks (el día 22 de este mes) superan los 26 años. Quizá les falte algo de experiencia competitiva pese a llegar relativamente lejos el año pasado, pero este equipo está preparado para ganar a cualquiera.

Además, Taylor Jenkins está consolidado como uno de los mejores entrenadores de la liga, sobre todo por saber sacar partido a sus piezas secundarias y tener una rotación amplia que les permite vivir tranquilos en temporada regular. Todos están a tope y esperando su oportunidad.

La defensa, santo y seña de Memphis Grizzlies

Evidentemente, la defensa es la principal virtud de este plantel. Los Memphis Grizzlies tienen a uno de los mejores defensores interiores de la liga en JJJ. Es uno de los mejores taponadores (89 en 27 partidos, solo 17 menos que el líder, Brook Lopez, que ha jugado 43), defiende varias posiciones, altera tiros y no escatima en esfuerzo. Permite un 53’7% de acierto en la zona restringida (mejor dato de la liga con un mínimo de 100 tiros defendidos). Candidato claro al DPOY.

Dillon Brooks es un luchador nato. Se encarga cada noche del mejor exterior rival y le acosa hasta lo indecible. Si bien es un jugador que suele tener problemas de faltas, su aportación al equipo es clave, ya que también tiene rachas como gran tirador, aunque es inconsistente (33’5% en 6’1 intentos). Es un buen defensor sobre balón y también se mueve bien entre los bloqueos, por lo que no extraña que defienda desde bases hasta ala-pívots con eficacia.

Estos dos jugadores, junto a la versatilidad de Aldama o el increíble trabajo en el rebote de Adams (segundo equipo que más rebotes defensivos coge), hacen que Memphis tenga el mejor rating defensivo de la liga, con 108’9. Aquí se incluyen los 6 tapones y 8 robos por noche, válidos para ponerse como segundos y sextos en las respectivas clasificaciones. Por supuesto, son el equipo que peor porcentaje en tiros de campo permite al rival.

Un ataque de peso

Este bastión defensivo lo complementan con el séptimo mejor rating ofensivo de la NBA. Un juego directo (segundos de la NBA en puntos al contraataque), con mucha potencia física (equipo que más puntos anota en la pintura y tercer equipo que más puntos consigue tras bloqueo) pero con variables. Ja Morant se está destapando como asistente, aunque de momento sean pases relativamente básicos, ya que las defensas están obligadas a poner hombres en su camino para evitar su explosividad.

Además, cogen más de 13 rebotes ofensivos por noche (5 son de Steven Adams), lo que da unas segundas oportunidades muy valiosas. De hecho, son el equipo que más tiros de campo hace en toda la liga. En resumen, es un equipo lleno de luchadores que se dejan todo en el campo.

¿La defensa perfecta?

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Aún hay problemas de cierto calado que necesitan solución, bien sea con el personal disponible o con cosas nuevas.

Como hemos dicho, en defensa no hay que tocar muchas cosas. Quizá solo cerrar aún mejor el rebote defensivo, ya que, aunque cojan muchos, se les escapan bastantes, siendo el sexto equipo que más permite. Son el equipo que menos puntos por posesión permite en aclarados y top-10 en porcentaje permitido en todas las zonas del campo excepto en los triples desde las esquinas, donde están bastante abajo. Por suerte para ellos, les tiran bastante poco desde ahí. Además, son el tercer equipo de la NBA que más tiros abiertos permite, aunque misteriosamente los rivales tienen el peor porcentaje de la liga en estos tiros contra los osos.

En general, son de los equipos que más tiros permiten. Esto, unido al dato de antes, nos da una imagen de partidos rápidos y muy locos. Evidentemente, este modelo suele disminuir sus prestaciones en PlayOffs, donde pueden venir los problemas. Ser una de las peores ofensivas en estático y no tener suficiente talento tirador puede pasarles factura a estos Memphis Grizzlies. Veamos los datos.

Los dolores de cabeza de Jenkins

En cuanto a volumen y acierto en tiro exterior, ambos números rondan el vigésimo puesto en la clasificación. Si bien es cierto que sobreviven bastante bien sin ser un equipo que vive y muere en el triple, en postemporada aumenta la importancia de la larga distancia, ya que las defensas suelen estar más cerradas. Un buen movimiento de balón para conseguir tiros liberados es clave.

El problema puede ser el personal. Evidentemente, Desmond Bane es uno de los mejores tiradores de la liga. Además, suponiendo que el mejor defensor de perímetro del rival estará pendiente de Morant, el escolta puede verse muy beneficiado. Supera el 42% en más de 7 triples por noche. Si bien es cierto que más de la mitad son en catch&shoot y no tiene tanta facilidad para crearse su propio tiro, es una gran amenaza.

El segundo mejor tirador del equipo es Dillon Brooks. Es un gustazo tener un base suplente de garantías que pueda organizar el juego y ser una amenaza anotadora para dar descanso a Morant o Bane sin perder poderío ofensivo. No muchos equipos pueden contar con una pieza como él, sobre todo a nivel de consistencia. A partir de aquí empiezan los problemas.

Si bien es cierto que Aldama, Konchar y JJJ tienen porcentajes decentes, no tiran con un volumen muy alto. Los que sí lo hacen son Brooks y Morant (11’4 T3 entre ambos), que son tiradores de rachas sin consistencia. Quizá puedan intentar la llegada de gente como Jae Crowder, Eric Gordon o Josh Richardson para aumentar su amenaza desde el perímetro.

Tampoco les vendría mal entrenar el tiro libre. Un equipo tan físico, que tira más de 25 por noche (séptimos en la NBA), no puede permitirse tener el peor porcentaje de toda la liga, que apenas supera el 70%. No podemos culpar solo a Adams, que casi no tira, cuando los dos jugadores que más veces acuden a la línea, Morant y JJJ, se quedan en unos pobres 75 y 77% respectivamente. Esto puede costarles más de un partido cuando el anillo esté en juego.

Como hemos dicho, los Grizzlies tiran mucho y el porcentaje no es malo. Sin embargo, hay que mirar estadísticas como el eFG% o el TS%, que valoran un poco más la calidad de los tiros. Aquí, los de Jenkins bajan bastantes puestos en la clasificación. Son el séptimo equipo de la liga que más tira con un defensor encima y el que más tira con un defensor cerca. Si alejamos la posición del defensor, Memphis Grizzlies baja puestos en número de intentos. En los partidos importantes, cuando las defensas se ponen más serias, pueden sufrir para anotar, sobre todo si no les dejan correr ni penetrar a su gusto.

Pese a la mejoría asistente de su estrella y, aunque los números de asistencias no son malos, quizá echen en falta un generador secundario que no sea base. Alguien que facilite algunos tiros, como podía ser Kyle Anderson el año pasado, o incluso Melton. Esa podría ser otra búsqueda para el trade deadline. Quizá podrían volver a mirar a San Antonio en busca de Jakob Poeltl.

Con sus cosas, más buenas que malas, Memphis Grizzlies está aquí para quedarse y seguro que este año son candidatos a todo.

Miami Heat, hora de pasar al ataque