North Carolina, vivir sin Jordan

North Carolina, vivir sin Jordan

North Carolina Athletic Association, es lo que significa NCAA. North Carolina vivir sin Jordan.

No es cierto, pero no se me ocurre una forma mejor de plasmar lo que supone este programa en la historia del baloncesto universitario norteamericano.

Tal vez nunca les has visto jugar, pero conoces al detalle la camiseta celeste con el número 23 de Michael Jordan y este es el primer asunto sobre el que me gustaría llamar la atención.

Historia

Uno de los alumnos que paseó su mochila por el campus de Chapel Hill, es considerado el mejor deportista de todos los tiempos,de modo que es comprensible que su nombre y el de la universidad permanezcan necesariamente unidos. Sin embargo la historia posterior a aquella canasta decisiva de Mike en el partido por el campeonato de 1982, es el resultado de lo que Dean Smith bautizó como “The Carolina way”.

Desde entonces, la manera de operar del programa es fácilmente reconocible: recluta  jugadores capaces de adaptarse a un estilo innegociable y una vez pisan el gimnasio, los desarrolla hasta convertirlos no solo en auténticos Tar Heels sino también en jugadores de baloncesto con buen porvenir.

Un ejemplo claro: 24 reclutas de 5 estrellas se han comprometido con North Carolina desde que se aplica esta valoración a los mejores jugadores procedentes de instituto. Casi el doble (43) en el caso de sus vecinos de Duke.

   Aún así North Carolina es el 2º programa con más elecciones en primera ronda del draft de la NBA con 52, mientras que Duke es 3º con 48.

   Los números no mienten, el 90% de las estrellas que llegan a la mejor liga del mundo procedentes de la universidad de Duke ya lo eran en el instituto.

Gonzaga y el Estudiantes

   En contraposición, el trabajo de formación de North Carolina conserva la competitividad del programa año tras año además de revalorizar a sus estudiantes-atletas sin dejar de proporcionarles una salida laboral.

¿Quién demonios jugaba en el equipo de North Carolina que salió campeón de la NCAA en 1993? ¿Eric Montross?, ¿qué me decís los aficionados a la NBA sobre Montross? ¿y sobre George Lynch? … pues se ventilaron a los FAB FIVE de Michigan.

Tras la retirada de Dean Smith en 1997 apenas pasaron 6 años hasta que la dirección deportiva de la universidad dio de nuevo con la tecla. Comenzaba la era de Roy Williams, un entrenador avalado por buenos resultados con la universidad de Kansas (+ de 400 victorias y 4 Final Four)  que además cayó de pie en su nuevo trabajo.

En 2005, suma el 4º titulo nacional del programa imponiéndose a los fighting-illini de Illinois que liderados por Deron Williams  se presentaban en la final de St.Louis con un balance ¡37-1!. Raymond Felton, Marvin Williams  y Sean May eran los puntales que sostenían a los campeones.

Tras los maravillosos jóvenes que rodearon a Michael Jordan a principios de los 80: James Worthy, Sam Perkins, Brad Daugherty o Kenny Smith, diría que el mejor roster en la historia del programa se completó en 2009.

Poco pudieron hacer los Spartans de Tom Izzo para evitar el segundo anillo de Roy Williams.

Danny Green, Wayne Ellington, Ty Lawson, Ed Davis, Deon Thompson y un blanquito fornido con la mecha muy corta que sobresalía por encima de todos: Tyler Hansbrough.

“Psyco T” es un icono del baloncesto universitario y requiere un artículo exclusivo, de modo que me conformaré con decir que su número 50 no será usado jamás por otro Tar Heel.

La última vez que la universidad ha visitado una Final Four fue en 2017. Un año antes, de la mano de Marcus Paige y Brice Johnson, acariciaron el éxito, pero no vieron venir el histórico triple de Kris Jenkins que desató la locura en Villanova.

Tardaron poco en recomponerse y aplastaron las ilusiones de Gonzaga para lograr su último campeonato nacional hasta la fecha. Joel Berry II fue elegido MOP (Most ouststanding player).

La temporada pasada quedaron fueran en las semifinales del torneo ACC al perder 63-66 con Florida State y sufrieron la tormenta perfecta de Wisconsin claudicando en primera ronda del torneo nacional (62-85).

Recorrer la historia de North Carolina en unas líneas es una empresa demasiado complicada pero he intentado hacerlo de la manera más amena posible y siguiendo el hilo conductor de los títulos nacionales posteriores a 1982. Seguramente en el futuro me detendré a desarrollar algunos aspectos que quedaron atrás y  jugadores míticos como Rasheed Wallace o Jerry Stackhouse. Espero que entendais que la NCAA es una competición a la que uno debe acercarse poco a poco para no verse sobrepasado.

Actualidad

El presente y el futuro están marcados por la retirada de Roy Williams, que proporciona a Hubert Davis la oportunidad de su vida. 9 temporadas como asistente de Roy y se convierte en el primer entrenador afro-americano en la historia del programa.

Bubba Cunningham, el mandamás en Chapel Hill, confía en la continuidad que supone un Hubert Davis que jugó para Dean Smith entre el 88 y el 92 para posteriormente desarrollar una carrera de 12 años en la NBA y ser analista en ESPN.

En principio la cosa no tendría por qué ir mal. Day’Ron Sharpe puso rumbo a profesionales siendo el único jugador de UNC seleccionado en el draft 2021.

Walker Kessler decidió transferirse a Auburn y Garrison Brooks a Mississippi State, pero conservan músculo y calidad por dentro:Armando Bacot (que continúa), Dawson García y mi idolatrado Brady Manek que llegan vía transfer de Marquette y Oklahoma respectivamente.

  Caleb Love es uno de los guards que genera más expectativas entre los que han vuelto y junto a Kerwin Walton deben formar un backcourt que afine la puntería con respecto al año pasado.

   En consonancia con lo planteado anteriormente, el mejor recluta para esta temporada es Dontrez Styles, un 4 estrellas que hay que buscar en la posición número 63 del ranking (12º entre los small-forwards).

 Como curiosidad os diré que también forman parte de esta plantilla: Donovan “Puff” Johnson, hermano menor del jugador de Phoenix Suns Cameron Johnson y Ryan McAdoo hijo de Bob McAdoo.    

Regularidad y consistencia, pienso que son los principales valores de este programa y los que he querido transmitir. Lo demuestra que ningún otro ha permanecido más semanas en el ranking Top-25 de Associated Press (928 semanas por 841 de Duke).

Las previsiones de pre-temporada les sitúan entre las posiciones 17-18, de modo que no parten como favoritos, lo cual nunca ha supuesto un problema para ellos..

Por último, merece la pena reseñar que UNC no descuida su programa femenino de baloncesto, que también participó en el pasado torneo NCAA y que de la mano de Sylvia Hatchell lograron el título nacional en 1994.

El 5 de Noviembre empieza todo.