Oscar Tshiebwe: La primera victoria del NIL

Oscar Tshiebwe: La primera victoria del NIL

Hace una semana Oscar Tshiebwe, el jugador del año de la NCAA durante el pasado curso, anuncio que se iba a quedar una temporada más (como mínimo) jugando en Kentucky. La noticia es muy positiva para la liga, porque mantiene a uno de sus grandes activos tanto dentro como fuera de la cancha. Todos los medios de comunicación se pusieron de acuerdo para señalar al NIL como la razón, casi exclusiva, por la que Tshiebwe decidía quedarse. ¿Qué hay de cierto en esto? ¿De verdad está beneficiando el NIL a que la NCAA mantenga a jugadores en la liga antes de dar el salto al profesionalismo?

Tshiebwe y NIL como via de escape

Si nos centramos en el caso Tshiebwe tenemos que considerar muchos factores. Oscar Tshiebwe es un pívot dominante en la NCAA, una maquina de capturar rebotes que ha mejorado mucho su aportación ofensiva durante la pasada temporada. El problema de Tshiebwe, como el de muchos hombres altos, es que la NBA ha evolucionado a un ritmo muy diferente al de el baloncesto universitario. Su lentitud para salir a defender a atacantes abiertos y su, por ahora, falta de productividad en el tiro exterior, le resta mucho cache de cara a los scouts de la mejor liga del mundo.

Tshiebwe analiza con sus allegados sus posibilidades en el Draft y se da cuenta de que un pick de segunda ronda es lo más probable a estas alturas. Hay muchas cosas por mejorar si lo que desea es subir su cotización de cara a futuros Drafts. Una vez esto sucede, es cuando el bueno de Oscar mira al aspecto económico y se encuentra con que, quedándose en Kentucky, puede conseguir grandes contratos a través del NIL. La cifra que se ha dado ronda los 2 millones de dólares. Claramente, mas de lo que podría ganar como posible segunda ronda del Draft y además se da tiempo para intentar pulir y mejorar aspectos del juego de cara al futuro (con la complicidad de su entrenador).

¿Ha ayudado el NIL a que Tshiebwe se quedase? Por supuesto, no podemos negar que 2 millones de dólares son muy apetecibles. De cierta manera, lo que Oscar Tshiebwe ha hecho es comprar tiempo para intentar mejorar su cache mientras se embolsa una gran cantidad de dinero en el bolsillo. ¿Debemos considerar que el NIL ayuda a que los jugadores se queden en la NCAA tomando como ejemplo este caso? Mi opinión es que parcialmente.

NIL: Consecuencias forzadas

La realidad a día de hoy es que el NIL está ayudando a quedarse en la liga principalmente a jugadores con unas características muy definidas: jugadores interiores sin perspectiva de primera ronda del Draft y pertenecientes a grandes universidades/mercados. Dentro de este ejemplo entra Tshiebwe y entra un caso muy parecido, como el de Armando Bacot en North Carolina. No significa que solo ayude a este tipo de jugadores, pero digamos que son los más afectados ‘positivamente’ por el efecto del NIL.

Recordemos también que la principal batalla que la NCAA estaba buscando ganar con la introducción del NIL no era convencer a ciertos jugadores de quedarse en la liga en vez de presentarse al Draft. Esa era una consecuencia que tendría sus cosas positivas y negativas. La positiva se ve en el ejemplo de Tshiebwe. La negativa se ve en como muchos jugadores, sobre todo destacados en mid-majors, se aprovechan del Transfer Portal para irse a universidades mas grandes y ‘cazar’ algo de dinero mediante contratos que solo esas universidades (indirectamente) le pueden conseguir.

El principal beneficio instantáneo que la NCAA vio en la introducción del NIL es en la lucha contra la G-League y Overtime Elite. Estos programas aseguran a los jugadores de instituto un salario que la NCAA no podía permitirse previamente. Debido a muchas circunstancias, que dan para otro artículo y también involucran a la NBA, los jugadores jóvenes en la última década tienen el dinero como prioridad. Había que mover ficha, aunque hayan sido forzados por decisiones del Tribunal Supremo.

En ese tema sí que creo que podemos aventurarnos a pensar que el NIL ha tenido un efecto positivo para la liga y seguir atrayendo talento. Evidentemente la NCAA ofrece cosas que ninguno de los otros ‘programas’ puede ofrecer. Prestigio y exposición nacional, desarrollo personal, etc. Nos fastidia admitirlo, y a mi el primero, pero creo que la desbandada hacia la G-League seria ligeramente mayor si el NIL no hubiese entrado en juego.

Como vemos, este tema tiene muchas aristas y puntos de vista. No se puede ser completamente objetivo porque cada uno tiene su propia visión. Lo que si sabemos es que Oscar Tshiebwe se ha aprovechado del NIL y su decisión ha sido una maravillosa noticia para todos los amantes del baloncesto universitario. No olvidemos que al final, de lo que se trata es de formar a jugadores en ambos aspectos de la vida, personal y profesionalmente. Esta liga se debe a ellos, pero no quiere decir que ellos deban tener todo el poder.

EL EXTRAÑO CASO DE SHAEDON SHARPE