Philadelphia 76ers y su futuro incierto

Los Philadelphia 76ers han caído en estos Playoffs de una forma cruel. Pese a no ser los favoritos al principio de la serie contra Boston Celtics, tuvieron la eliminatoria en la mano, poniéndose 3-2 arriba y jugando el sexto en su casa. Tras un mal séptimo partido de las dos estrellas y una actuación espectacular de Jayson Tatum, los verdes avanzaron a unas finales del Este más abiertas que nunca contra los sorprendentes Miami Heat.

La falta de un dominador claro en la NBA, la irregularidad de los Celtics y la presencia de la pareja Embiid-Harden hicieron pensar a muchos aficionados que este año podría ser el bueno. Según acabó el partido y, con ello, la eliminatoria, Doc Rivers fue el principal señalado y, efectivamente, la gerencia ya ha hecho efectivo su despido.

Sustituir a Doc Rivers

Evidentemente, no todo es culpa de Doc Rivers. Este proyecto lleva acumulados varios fracasos y, si bien es cierto que los más sonados han llegado de la mano del campeón de la NBA en 2008 con los Celtics, sería injusto decir que suya es toda la culpa. De hecho, si lo fuera de verdad, probablemente habría sido despedido tras la eliminación contra Atlanta Hawks en 2021.

Sin embargo, el despido parece justo y razonable. La serie cambió cuando Mazzulla, un entrenador rookie, puso juntos a Horford y Robert Williams para contener a Embiid. Doc no hizo nada contra eso y el MVP se vio superado, especialmente en el último partido. Además, llevamos varios años viendo como frenan sus esquemas ofensivos, antes y durante la época de Harden como estrella secundaria.

Como ya comentamos, es un año con muchos buenos entrenadores disponibles. Nick Nurse, Mike Budenholzer o Monty Williams acaban de ser despedidos. Frank Vogel o Kenny Atkinson podrían volver a dirigir un equipo. También puede ser la primera oportunidad para asistentes como Charles Lee o Jordi Fernández. Veremos qué hacen los Philadelphia 76ers a este respecto. Lo más probable es que se busque a un entrenador consagrado para intentar elevar el suelo y el techo competitivos del equipo en un Este muy peleado.

El MVP, bajo la lupa

Por supuesto, Embiid y Harden tienen su parte de culpa. No hay que mirar solo al último partido para darse cuenta de su sufrimiento en Playoffs, ya que sus experiencias previas les han puesto en el foco en más de una ocasión. Pese a ser los máximos anotador y asistente de la temporada regular, sus acciones en el pick&roll y su impacto se han visto afectados, especialmente en la serie contra Boston.

Es muy ventajista decir ahora que Jokic merecía el MVP viendo las actuaciones de cada uno en Playoffs. Nada más lejos de la realidad. Embiid viene de hacer una temporada histórica y ganarse a pulso el MVP. Sin embargo, el desgaste físico requerido para ganar ese premio le ha pasado factura. Una lesión de rodilla le ha afectado en los últimos partidos, en los que no se le veía dominar como de costumbre. Ganaron el primero sin él y después no ha tenido ninguna actuación en la que haya demostrado ser el mejor del mundo.

Sin duda, ha destacado como protector del aro, taponando, alterando y evitando con su mera presencia muchas penetraciones de los Celtics. Su tamaño y su velocidad son buenos motivos para pensárselo dos veces. Sin embargo, ha sufrido cuando Tatum le ha sacado a bailar en el perímetro. También ha estado menos eléctrico en ataque, donde ha hecho que Al Horford rejuveneciera 10 años, con partidos donde le ha puesto más de 3 tapones.

En sus declaraciones tras la eliminación, hizo autocrítica pero también volvió a criticar a sus compañeros, algo que no gustó a mucha parte de la afición, más aún tras su actuación en el Game 7. No es la primera vez que hace esto y las dudas sobre su capacidad de liderazgo se vuelven a cernir sobre el Wells Fargo Center.

¿Qué han hecho Harden y los secundarios?

Tras un año de adaptación, este parecía el año de Harden. A pesar de estar más asistente que nunca, ha tenido 2 noches donde ha vuelto 5 años atrás en el tiempo. 2 partidos que se cuentan por victorias y con game-winners anotados por él, además de dominar con más de 40 puntos. Ahora bien, la compensación negativa del resto de partidos también le señalan como un factor importante en el global de la serie.

Quizá los jugadores secundarios sean los menos responsables del fracaso. Tyrese Maxey se ha consagrado como la pieza de futuro de esta franquicia. Anotador prolífico que no resta en defensa y con margen de mejora. La gerencia de Philadelphia 76ers no debería tardar en ofrecerle una jugosa extensión, ya que en verano de 2024 tendrá una qualifying offer.

Tobias Harris no ha jugado tan mal en esta serie, pero por supuesto, sigue sin justificar su masivo contrato. Si se consagrara como un tirador de élite, el espacio generado por las estrellas le permitiría ser una pieza clave en muchos equipos, pero se sigue quedando un poco corto y prácticamente nada de lo que haga es válido si tenemos en cuenta su sueldo.

P.J. Tucker y D’Anthony Melton, llegadas del pasado verano, son dos luchadores natos y jugadores de rol muy válidos para pelear por todo. Aún con ese valor, su impacto es limitado, sobre todo en ataque. Pese a aportar porcentajes decentes en el tiro exterior, su amenaza no es excesivamente grande y los rivales conviven con sus tiros liberados. Otros nombres con menos peso como Georges Niang o Paul Reed no pueden ser calificados de culpables, ya que suelen aportar dentro de sus capacidades en los minutos que juegan. Se ha echado de menos que Doc usara a McDaniels, que llegó en el trade deadline y parecía solucionar algunos problemas de este equipo.

El futuro de Harden

El espacio salarial de Philadelphia 76ers no es muy grande, especialmente si Harden acepta su opción de jugador. Si bien es cierto que firmó solo un año con la intención de buscar su último gran contrato, es menos seguro que nunca que lo vaya a conseguir, más aún viendo su irregularidad y su declive físico. Si tiene el día, sigue siendo decisivo, pero los años no perdonan para el bueno de James.

Desde hace ya unos meses se viene hablando de conversaciones o planes para volver a la que fuera su casa, Houston Rockets. La situación de la franquicia texana hace pensar que una vuelta es complicada, aunque parece ser que Harden valora la posibilidad de ser dueño y señor del equipo dentro y fuera de la pista. Aunque parece difícil, cosas más raras se han visto. Sin duda, tiene poco sentido para los Rockets, ya que Jalen Green y Kevin Porter Jr. están desarrollándose. Quizá Harden les pueda servir como mentor, pero es difícil que el MVP de la 2017-2018 quiera malgastar sus últimos años buenos lejos del ansiado anillo.

Los cimientos del proyecto

Con Embiid atado durante años y Maxey con una inminente extensión, el futuro parece tener una base sólida. Sin embargo, rodear a estos jugadores no es tarea fácil. Suponiendo que la gerencia haga malas gestiones y el equipo no sea competitivo en las dos próximas temporadas, podríamos estar ante una posible salida del equipo de Joel Embiid. Pese a ser la cara visible de The Process y de este ambicioso proyecto de Philadelphia 76ers, si el jugador no consigue competir en su prime, podría pensar en una salida para evitar que le pase como a Damian Lillard.

El contrato de Tobias acaba en 2024, por lo que, si mantiene su nivel de estos PO, quizá algún equipo sin posibilidades de competir acepte su enorme salario en el deadline a cambio de alguna futura ronda de Draft. Es difícil prever las situaciones de los equipos a mitad de la temporada que viene, pero este caso ya se ha visto en numerosas ocasiones. Melton y Tucker, los hombres de rol, tienen garantizados un año más y parece que seguirán siendo parte de este proyecto. Georges Niang encara la agencia libre como un tirador cotizado, ya que no hay tantos jugadores en la liga capaces de abrir el campo y garantizar acierto en minutos limitados, siendo jugables en postemporada. Seguro que algún equipo llega con alguna oferta en los dobles dígitos anuales, veremos qué hacen los 76ers al respecto.

¿Qué necesitan los 76ers?

Sin duda, la anotación desde el banquillo debería ser una prioridad. Siendo Niang un tirador y McDaniels una incógnita, quedan Reed y Melton como jugadores que, aunque necesarios, no van sobrados de puntos. Hacerse con los servicios de Jordan Clarkson o Joe Harris podría ser la solución. En caso de que la única baja sea Tobias, probablemente habría que entrar en un traspaso a 3 equipos donde alguna franquicia esté buscando deshacerse de su alero titular. Este no tiene que ser necesariamente una estrella, pero una ayuda para los All-Star no vendría nada mal. Si bien es cierto que un two-way player sería lo ideal, no hay muchos disponibles. Nombres como O.G. Anunoby o Alex Caruso podrían estar sobre la mesa, pero es probable que otros equipos ofrezcan mejores assets que estos Philadelphia 76ers.

Como hemos visto, la situación no es fácil. Si bien es cierto que la continuidad del proyecto y unos pequeños cambios podrían hacer que volviera la ilusión, estamos a una temporada o dos más de no competir como es debido de que este proyecto se hunda. Teniendo en cuenta las potencias que hay en el Este, el futuro de esta franquicia es, como mínimo, incierto.