Proyectos NBA que necesitan un lavado de imagen

Proyectos NBA que necesitan un lavado de imagen

Todo los años la NBA nos deja actuaciones destacadas y grandes momentos, pero también proyectos que evolucionan y otros que se estancan y necesitan un lavado de cara. Un ejemplo claro lo vimos la temporada pasada con Orlando Magic, una franquicia que decidió prescindir de sus tres caras más visibles en los últimos años como era Nikola Vucevic, Evan Fournier y Aaron Gordon, por un lavado de imagen, en su caso de cara a un futuro más esperanzador. Proyectos de NBA que necesitan un lavado de imagen.

Pero no tiene que ser un caso de reconstrucción vía tanking como han apostado los magos de Florida, aquí vamos a propones cuatro franquicias que necesitan un lavado de cara en sus plantillas, ya sea para empezar una reconstrucción vía tanking o cambiar el rumbo al proyecto con un jugador clave que sea el eje del renacimiento. Y viendo este mercado tan agitado con los nombres que aparecen, estos cuatro equipos pueden ser grandes protagonistas en el trade deadline de 2022.

Tras esta breve explicación comenzamos:

Indiana Pacers

Los de Indianapolis han sido los primeros que han hecho oficial que quieren cambiar de rumbo poniendo en el mercado a 3 de sus jugadores claves como Domantas Sabonis, Caris Levert y Myles Turner. Aparte ha sido uno de los equipos que ha mantenido interés por Ben Simmons (el denominador común de estos equipos) para construir en torno a él. Aunque el caso de Indiana es curioso. En la década de 2010 ha sido una franquicia ejemplar en cuanto a construir compitiendo, de Danny Granger, pasando por su mejor época con Paul George, hasta acabar con la era de Victor Oladipo. Siempre desarrollando jugadores mientras se competía cada partido buscando su mejor versión, donde todo se ejecutaba desde la gerencia con Larry Bird como figura en la gerencia. Puedes ganar, puedes perder, pero siempre dando la cara. La leyenda celtic decidió dejar el cargo en 2017 dando paso a Kevin Pritchard, donde comenzó con buen pie y sobre todo buen ojo viendo el potencial de Oladipo y Sabonis, pero nunca se consiguió romper el techo de la primera ronda de playoffs, aún así la idea es construir y competir, nunca se ha pensado en empezar un proyecto vía draft y viendo que Indiana no es un mercado atractivo para los agentes libres y sin activos jóvenes, los Pacers son el claro ejemplo de proyecto estancado que necesita un lavado de imagen.

Una serie de incoherencias con un posible final trágico.

Tras su primer año fuera de playoffs desde 2015, con muchos problemas la temporada entre entrenador y miembros valiosos de la plantilla, en Indiana se pedía a gritos un cambio… Y llegó, pero a medias. Rick Carlisle era en ese momento el entrenador con más caché de los que estaba en la agencia libre, pero más de lo mismo, competir, nada de reconstruir. Con el draft se confirmaron las sospechas al escoger a un jugador de 24 años como Chris Duarte, jugador hecho para rendir pero con poco potencial, y un Isaiah Jackson que es puro rol player. Al iniciar la campaña se decide ampliar el contrato a Malcom Brogdon tras intentar semanas anteriores mandarlo a Philadelphia por Ben Simmons. Movimiento que podría ser lógico ya que es tu activo más importante y le das mas valor de mercado, pero que no lo puedes mover hasta el verano de 2022 como mínimo, para a inicios de diciembre a un partido de play-in quedando 2 meses para el famoso trade deadline anunciar que 3 de tus activos más importantes son transferibles. Una gestión bastante cuestionable, con mal timing y que todo hace indicar que los Pacers quieren empezar de cero.

Portland Trail Blazers

La franquicia de Oregon es el ejemplo claro de lo que quiero escenificar en este escrito. Los Blazers han sido un equipo fijo en postemporada en los últimos 8 años, pero que por una razón u otra nunca llegaban a dar el siguiente paso a ser un candidato real para el anillo. Si bien hubo temporadas donde sorprendieron y llegaron a finales de conferencia como en 2019, la sensación es que había un techo y nunca encontraron la manera de romperlo. Este estancamiento inicia en la agencia libre de 2016, famosa por ser la primera con el nuevo contrato televisivo, que daba a las franquicia un margen salarial importantes para gastar. Esto a priori puede parecer una ventaja pero los Blazers nos demuestran que no es así, al gastar en dinero en buenos jugadores, pero medianias que no te dan el salto necesario. Evan Turner, Allen Crabbe, Myers Leonard o Moe Harkless han sido buenos jugadores de rol pero su contrato era demasiado cuantioso para lo ofrecido en pista. Esto ha hecho que en los últimos 5 años los Blazers hayan sido top 3 franquicias que mas dinero gastan en salarios sobrepasando claramente el impuesto de lujo, imposibilitando hacer firmas en agencia libre y limitando bastante el mercado de traspasos. Y si bien Damian Lillard ha demostrado públicamente su amor a la ciudad y a la franquicia y ha sido paciente con el proyecto, parece que dicha paciencia ha llegado a su fin.

¿Fin de la etapa Lillard?

Es una hoja de ruta que empieza a parecer en el horizonte. Todo comienza con la marcha de Terry Stotts, entrenador que ha coincidido con la estrella Blazers desde que se estrenó en la NBA y con el que mantenía una gran relación tanto profesional como personal. Tras ello recordemos el verano que nos ha dado Damian donde con la situación de Irving y Simmons se ha olvidado pero el 0 de los Blazers dio unas declaraciones dando a entender un últimatum “o se mejora la plantilla o ya veremos que pasa conmigo”. Si que es verdad que después reculó y dio explicaciones de lo que dijo, su intención es clara, ganar. Esta temporada Portland está siendo uno de los equipos más decepcionantes de la liga y las malas noticias se van sumando con lesiones de McCollum y el más que probable paso de Lilalrd por quirófano que podría dejarlo fuera hasta el final de la campaña. Y viendo el gran rendimiento de Afernee Simons y las señales que están dando los Blazers para buscar un pick de draft jugoso. ¿Tal vez sea hora de mandar a Lillard a otro lugar por piezas jóvenes para construir?

Sacramento Kings

Quince años sin playoffs, la racha más larga actualmente y si este año se vuelven a quedar sin postemporada sería la racha más larga de la historia de la NBA superando a los Clippers que estuvieron desde 1977 hasta 1992 en el pozo. ¿Cómo se puede haber llegado a esto? Muy sencillo, sin tener un plan e ir a base de improvisaciones, Sacramento nunca ha sido un equipo que haya tankeado, o mejor dicho que se haya propuesto tankear. Demasiado buenos para perder pero demasiado malos para ganar, esto hace que te quedes en un limbo en el que no puedas aspirar a un jugador diferencial que te pueda cambiar el presente y futuro de la franquicia, pero tampoco ganes y consigas ser atractivo para los agentes libres. El desierto del 11º puesto en la NBA. Con este nuevo proyecto comandado con Fox, hubo atisbo de que se podía ver la luz al final del largo túnel, pero las dudosas decisiones de Vlade Divac como despedir al entrenador que estaba desarrollando el proyecto en Dave Joerger por un Luke Walton, que su “logro” es dejar fuera de playoffs a Lebron James después de 13 temporadas entrando consecutivamente, hizo estancar a los Kings y volver a quedar en ese undécimo puesto. Y aunque el GM serbio y el entrenador californiano han salido de la capital californiana, el núcleo fuerte del proyecto en cuanto jugadores sigue. Buddy Hield y Marvin Bagley ya han pedido por activa y por pasiva que quieren salir, mientras que Harrison Barnes y De’Aaron Fox están empezando a mostrar síntomas de desmotivación en los Kings y de rendirse antes de tiempo. Aunque como todos sabemos, esto va de dinámicas y una buena racha puede recuperarlos, los rumores de traspasos para romper la racha, están presentes con Ben Simmons como nombre principal.

¿Fox y Haliburton pueden jugar juntos?

Ahora mismo es el gran debate que hay en la capital californiana, el mal inicio del Zorro de Kentucky y el gran nivel que ha dado Haliburton cuando el 5 de los Kings ha estado en protocolos COVID da a pensar dos cosas. La primera, que Fox ha perdido las ganas de jugar en Sacramento, y la segunda, que los dos guards de los Kings no se complementan. Aunque esto no es del todo cierto. Ya que la temporada pasada, los dos reyes convivieron bien juntos en pista, siendo la mejor temporada de De’Aaron en liga y el descubrimiento de Tyrese como otro jugador importante en el que cimentar un proyecto. Pero viendo la desidia de Fox, que los mejores partidos de Haliburton tanto en sensaciones y números ha sido sin el base estrella y que se quiere traer un jugador con talento y experiencia suficientes para dar un salto de calidad y entrar en postemporada, 1 más 1 son dos y para atraer a esos jugadores tienes que desprenderte de uno de tus dos exteriores estrellas, y Fox parece el elegido junto a otros jugadores.

El Primer All Star 2022

New Orleans Pelicans

Sorprende ver la franquicia de New Orleans aquí cuando hace menos de 3 años les tocó “el gordo” en la lotería del draft con el primer pick de una camada bastante prometedora con Zion Williamson como cabeza de cartel. Junto a ello consiguió cuadrar un buen traspaso con Lakers por Anthony Davis, donde la franquicia del estado de Louisiana recibió toda la young core de los oro y púrpura, un núcleo joven mas que prometedor y lleno de talento con Brandon Ingram, Lonzo Ball, Josh Hart y varios picks de draft. NOLA se postulaba como equipo League Pass y en unos años como asiduo a playoffs y dominador de la liga si se desarrollaba bien el proyecto y no se torcían las cosas. Pero todo lo malo que podía pasar, ha pasado. Tres entrenadores en tres años, jugadores que se marchan en busca de un destino mejor (Lonzo Ball), jugadores que a pesar de su talento no llegan a consolidarse en la liga (Brandon Ingram) y que tu mayor valor para conseguir cimentar un proyecto este más tiempo lesionado que sano, se discuta su profesionalidad e incluso de indicios de que nunca quiso estar en los New Orleans Pelicans (Zion Williamson).

¿Mal profesional o estrategia para forzar traspaso?

Zion Williamson es un caso muy especial. Desde Lebron James en 2003 nunca se había tenido tanta expectación por un jugador que no había debutado en la NBA. Llevamos teniendo noticias de este chico desde que jugaba en High School con 14 años. Con un físico de siglo XXII en cuanto a altura, musculatura, velocidad y salto, aparte de tener talento natural para jugar a esto de la pelotitia naranja. Además la prensa hizo su trabajo con el chico buscándole el mercado más potente para que se desarrollara, Nueva York. Pero la lotería dictó sentencia y el matrimonio Williamson-Knicks no se concretó. Eso si el chico cada vez que puede siempre ha hablado de su deseo de jugar en los Knicks y que el Madison Square Garden es la mejor cancha que existe. Aparte la pasada campaña salieron reportes de la familia de Zion de que no están contentos en New Orleans. Pero lo de este año esta siendo la gota que está colmando el vaso para los Pelicans. Zion no ha debutado, se ve en los partidos con un alarmante sobrepeso, se ausenta a la rehabilitación, incluso se queda dormido en las sesiones de vídeo o eso es lo que reportan. Y puede que haya explicación para todo eso aparte de que New Orleans no es su destino ideal. Sabemos que los Pelicans son una franquicia donde sus servicios médicos son bastante cuestionables. Anthony Davis, Jrue Holiday o Eric Gordon han sido jugadores muy damnificados por las lesiones en su paso por New Orleans. Las malas lenguas apuntan que al ser los mismos propietarios que los Saint de fútbol americano, usan el mismo cuerpo médico que saben tratar a jugadores de NFL pero no de NBA. Aún así esto con Williamson no debería ser tanto problema ya que es el jugador con perfil físico más NFL que existe. En definitiva parece que el matrimonio Zion-NOLA pende de un hilo (lo que le queda de contrato) y es muy complicado que las aguas vuelvan a su cauce ahora mismo.

Sin duda estos cuatro equipos van a ser los grandes animadores del mercado en el Deadline