Stephen Curry y el nuevo Baloncesto
Stephen Curry y el nuevo Baloncesto

Stephen Curry y el nuevo Baloncesto

El gran compositor alemán Richard Wagner cambió la historia de la música con sus obras,  creo el Leitmotiv, sus operas revolucionaron la música y sus composiciones influyeron en los compositores que le sucedieron.  Con él se dio por terminada la época del romanticismo y la llegada de la música atona. Nadie duda de la genialidad de Wagner y su influencia se ha hecho sentir hasta nuestros días, pero lo que para algunos es el sumun de la música clásica y un ejemplo a seguir, para otros es el principio del fin y creen que Wagner mató la música clásica. Stephen Curry y el nuevo Baloncesto.

Stephen Curry es el Richard Wagner del baloncesto, obviando por supuesto cualquier connotación política y racial de la que este artículo no quiere ni debe entrar. Al igual que el músico alemán, Curry ha revolucionado el baloncesto y ha dejado su impronta en la liga. Desde su llegada ya nada es lo mismo. Junto a otro gran jugador, Klay Thompson, los Golden State Warriors se ha encargado de dar la vuelta al juego inventado por James Naismith allá por 1891.

El baloncesto ha puesto en práctica desde siempre la máxima de renovarse o morir, sabedor de que los tiempos varían y las necesidades de cada época deben prevalecer sobre el inmovilismo. No ha habido cambio que haya impactado más en el juego que la decisión de implementar el tiro de tres. El 12 de octubre de 1979 Chris Ford, jugador de los Boston Celtics, anotó el primer triple de la NBA.

Disculparme si llevado por el momento hago uso de mis experiencias personales. La llegada a Europa de la línea de tres se produjo después de los Juegos Olímpicos de 1984 y aún recuerdo ver desde la ventana de mi clase como dos hombres pintaban la línea de tres en el campo de baloncesto de mi colegio. Yo en ese momento estaba en mi primer año de pre infantil y aún jugábamos en las canastas pequeñas. Os podéis imaginar lo que sucedió el primer día de entrenamiento, se apoderó de nosotros el mayor de los desenfrenos y todo nuestro afán era  tirar desde detrás de aquella línea blanca. A nuestro entrenador la sola idea de que intentásemos anotar desde tan lejos le producía urticaria. Totalmente prohibido tirar de tres. En nosotros esta decisión produjo lo que todos estáis imaginando; un ansia desmedida por meter un triple. No se me olvidará jamás la primera canasta que metí de tres. Campo contrario, en los escolapios, recibí el balón y no me lo pensé dos veces. Que euforia al ver como el balón entraba en la canasta, ni decir que mi recompensa fue el  banquillo. No importó, valió la pena.

No es este el único recuerdo sobre las reticencias que había a tirar de tres. Años más tardes, 1991, en el curso de entrenador tuve la suerte de recibir una clase magistral de Pepe Laso, padre del actual entrenador del Real Madrid. Allí, a parte de la importancia de realizar los pases a la altura necesaria para que el jugador receptor pueda levantarse lo más rápidamente posible, nos habló del tiro de tres y se dejó bien claro que era una opción de la que no se debía abusar debido a que los porcentajes de acierto eran más bajos que de dos.

Pues bien, a pesar de todos estos augures, el tiro de tres se implantó como un arma más en los equipos, pero no ha sido hasta la llegada de Stephen Curry y sus Golde State Warrios, que el tiro de tres ha pasado a convertirse en un arma de destrucción masiva. Los datos son esclarecedores, el año 2008, el anterior a la llegada de Curry a la liga, el jugador que mayor número de intentos de media por partido fue de 7,3. El año 2018 Harden realizó 13,18 intentos de tres por partido. Casi el doble.

Ranking NBA. Una cuestión de épocas

La NBA se ha vuelto una competición mucho más anotadora, más rápida, con más posesiones por partido y por consiguiente se realizan muchos más tiros en los primeros segundos de posesión. Los jugadores no dudan en lanzar, no solo desde detrás de la línea, sino que lo hacen hasta de ocho y nueve metros.  Los tiros de media distancia han dejado de ser relevantes en el juego.

¿Esta nueva realidad es algo que mejora el juego o al contrario lo vuelve más anárquico?

Hay grandes personalidades del baloncesto que no ven con buenos ojos esta nueva deriva. El mismísimo Larry Bird, el primer campeón del concurso de triples, que ganó tres veces seguidas, con dedo al aire incluido, ha manifestado que “ parece que si no lanzas treinta triples  en un partido es que no estás jugando al baloncesto” y el excepcional entrenado Greg Popovich dijo en su día “ Para mí no es baloncesto, pero tienes que hacerlo. Si no lo haces tienes un gran problema. Todavía lo odio”

Es ahora cuando nos toca a los aficionados dilucidar si ese cambio es algo beneficioso o al contrario ha empeorado la calidad del deporte que amamos. ¿Es Stephen Curry un héroe o un villano? Su genialidad ha cambiado el juego, pero ¿nos gusta? ¿Son mejores los partidos de otras épocas donde el juego era más pausado y más elaborado, haciendo los partidos más lentos y a veces trabados, o es mejor el actual, con más fluidez pero que en ocasiones está repleto de imprecisiones?

Particularmente creo que en el término medio está la virtud, inclinándome un poco más hacia el juego más elaborado. Quizás es que aún recuerdo la cara de contrariedad de mi entrenador ante mi gran gesta en el colegio de los escolapios. De lo único que estoy seguro es que hacía tiempo que no disfrutaba tanto viendo a un jugador como lo hago con Stephen Curry. Sea como fuere solo puedo añadir una cosa más: Larga vida a Don Stephen. Stephen Curry y el nuevo Baloncesto.