CINCO TRANSFER CLAVE PARA LA TEMPORADA 23-24 EN LA NCAA

            Con el inicio de la temporada de baloncesto universitario ya en el horizonte, aunque todavía un poco más lejos de lo que nos gustaría a todos los aficionados a esta competición, es momento de empezar a analizar y valorar cuanto ha sucedido en esta larga post temporada, con dos aspectos que han marcado el devenir de estos últimos meses. Por un lado, el “realigment”, la redistribución de universidades entre conferencias, que ha sido un factor omnipresente, tanto que va a cambiar de arriba a abajo la NCAA tal y como ahora la conocemos. Por otro, un verano más, el “transfer portal”, la lucha por conseguir los servicios de ciertos jugadores que comunicaron su intención de abandonar el equipo en el que militaban y buscar un nuevo destino. Es este artículo vamos a centrarnos en este segundo aspecto. Top 5 Transfer NCAA

            El número de atletas que tomaron la determinación de cambiar de equipo ha sido realmente apabullante, una vez más. Esta situación es ya habitual, lo que supone un atractivo para la post temporada, a la par que un aliciente para seguir conectados a las diferentes plataformas de noticias para seguir la actualidad. Lo cierto es que esta posibilidad también ha variado notablemente la concepción que muchos equipos tenían a la hora de construir programas sólidos: un buen entrenador y su cuerpo técnico no solamente trabaja para reclutar buenos jugadores de instituto; además hay que convencer a los ya enrolados para que permanezcan en el equipo y convencer a aquellos que han solicitado el “transfer” de que pueden dar un salto de calidad si continúan su carrera en estos nuevos equipos. En apenas un par de semanas, con dos o tres buenos movimientos, las expectativas de un equipo pueden cambiar mucho, pasando de ser conjuntos con posibilidades de hacer un buen papel en el “Madness” a ser aspirantes serios al título nacional.

            De todos los movimientos que ha habido este verano, voy a destacar a cinco jugadores cuya decisión resulta condicionante de lo que pueda suceder en la temporada, cuya simple presencia en el equipo elegido cambia las posibilidades del mismo. Aunque es difícil elegir solamente cinco, estos han sido los grandes protagonistas del “transfer portal”

1.- HUNTER DICKINSON

El transfer de mayor renombre e impacto en este mercado ha sido el pívot que durante sus dos primeras temporadas como jugador universitario militó en los Wolverines de Michigan y ahora recala en Kansas. Su llegada al equipo de Bill Self sitúa de manera automática a estos en lo más alto de todos los rankings previos al inicio del curso, tal es el impacto que se espera que tenga en los Jayhawks.

Se trata de un jugador cuyas características encajan perfectamente en la filosofía y el esquema de juego de Bill Self, uno de los entrenadores más prestigiosos en los actuales banquillos universitarios. Habitualmente saca gran rendimiento a un tipo de “center” alto, fuerte y con capacidad anotadora, como en años recientes demostró con Udoka Azubuike o David McCormack. Hunter Dickinson tiene más talento que los anteriormente nombrados, lo que hace prever que su dominio de las zonas será notable, convirtiéndose en la principal amenaza ofensiva de un equipo que, además, cuenta con la calidad y experiencia de jugadores que ya militaban en Kansas como DaJuan Harris, Kevin McCullar o KJ Adams, a los que hay que sumar el potencial de otros transfers como Arterio Morris o Nicolas Timberlake.

Con Hunter Dickinson como principal referente, candidato sin duda al National Player Of The Year, si su rendimiento está cercano a lo que ofreció en su temporada “freshman” en Michigan y se adapta rápido y bien a lo que propone Bill Self, los Jayhawks de Kansas parten como el principal candidato a conquistar de nuevo el campeonato nacional.

2.- LJ CRYER

Base senior, proveniente de Baylor, que recala en Houston en la temporada en la que estos debutan en la Big 12. Todo un reto para el equipo y el jugador, que espera mantener la progresión mostrada desde su llegada a la liga. En la temporada pasada promedió 15 puntos, 2 rebotes y 2 asistencias por partido compartiendo responsabilidades en la dirección del juego con Adam Flagler.

Para este próximo curso deberá asumir la responsabilidad de suplir la marcha de jugadores que la temporada pasada brillaron en los Cougars, como Marcus Sasser, Jarace Walker o Tramon Mark. A pesar de las bajas, el gran valor que presenta este equipo sigue siendo su entrenador, Kelvin Sampson, quien ha resituado a este equipo entre la élite de la liga en los últimos años. Si bien el cambio de conferencia, sumado a las ya comentadas importantes bajas, generaba ciertas dudas acerca de las posibilidades de Houston, la llegada de un jugador con calidad y experiencia como es LJ Cryer vuelve a disparar las expectativas hacia este equipo, que aspira a pelear por el campeonato de conferencia y es un valor seguro de cara al “March Madness”, con aspiraciones de entrar con un buen “seed”.

3.- RYAN NEMBHARD

Siguiendo los pasos de su hermano mayor, un nuevo Nembhard aterriza en Spokane para preparar su salto a la NBA de la mano de un entrenador contrastado como Mark Few. Y lo hace en una temporada en la que, por primera vez en los últimos años, Gonzaga no partía como una de las máximas favoritas. Las bajas notables de Julian Strawther y Drew Timme vaticinaban una dura temporada para los Bulldogs. Pero la llegada de Ryan Nembhard desde Creighton coloca de nuevo a este equipo, como mínimo, en el top ten del país. Es el gran nombre sobre el que cimentar un nuevo proyecto que puede ofrecer grandes resultados a corto plazo.

En 2020 y 2021, Gonzaga terminó entre los 10 primeros equipos del país en ritmo de juego y entre los cinco primeros en duración promedio de posesión ofensiva, ganando 59 partidos y perdiendo solo cinco gracias a uno de los ataques más letales (y rápidos) del deporte. Eso disminuyó un poco la temporada pasada cuando los Zags bajaron notablemente el tempo de juego. La presencia de Ryan Nembhard puede permitir que Gonzaga regrese a su forma de ritmo rápido, ya que les brinda un base líder en creación de juego de primer nivel que puede distribuir, anotar y dictar el ritmo a un nivel de élite. Creighton ha sido un equipo habitualmente lento, pero Nembhard debería poder asimilarse maravillosamente al sistema de Gonzaga y jugar a un ritmo con el que se sienta cómodo y que le permita a su equipo (y a él) prosperar en un nuevo entorno.

4.- MAX ABMAS

Anotador implacable que despuntó en el “March Madness” de 2021 con Oral Roberts, Abmas era uno de los exteriores más atractivos del portal. En Texas formará pareja exterior con Tyrese Hunter, aportando la experiencia que todo equipo con aspiraciones necesita en la NCAA. Aunque Abmas no es un gran director de juego, sin embargo parece que sí es un excelente líder en el vestuario, alguien en quien el entrenador Rodney Terry podrá confiar y cuya influencia se extenderá más allá de la cancha.

En cuanto al impacto que su llegada al equipo puede tener, no cabe la menor duda de que se trata del mejor anotador puro que los Longhorns hayan tenido en muchos años. Si bien es cierto que su escasa estatura y sus carencias defensivas pueden ser un problema que el cuerpo técnico deberá minimizar, su aportación ofensiva debe ayudar al conjunto texano a mantenerse en lo más alto de su conferencia y aspirar a repetir una buena actuación en el campeonato nacional. Lo que no deja ninguna duda es que las posibilidades de éxito de este programa en la temporada próxima pasan, inexorablemente, por las manos de este jugador recién llegado al equipo.

5.- MATHEW CLEVELAND

Prospect cinco estrellas de instituto que en sus dos temporadas en Florida State solamente ha dejado algunos destellos de su calidad y potencial. Llega a un equipo, Miami, que la pasada temporada disputó la Final Four, pero que ha perdido a sus dos máximos anotadores: Isaiah Wong y Jordan Miller. No obstante, el equipo mantiene a otros jugadores que fueron importantes en ese éxito como Nijel Pack, Norchad Omier y Wooga Poplar. La decisión de Cleveland de enrolarse en este programa les permite mantenerse, una temporada más, en lo más alto de todos los rankings y aspirar, de nuevo, a ser un equipo con posibilidades de conquistar los campeonatos de conferencia y hacer un gran papel en el “March Madness”. Cuentan para ello con el aval de Jim Larranaga, un entrenador veterano capaz de guiar al equipo a las cotas más elevadas y, sobre todo, de formar jugadores capaces para ello. Matthew Cleveland, en su temporada junior, debe dar un salto de calidad importante, ser mucho más consistente en su juego y dejar atrás una irregularidad que le perjudicó notablemente en su etapa anterior. Puede convertirse en un jugador destacado en el panorama nacional y posicionarse en un buen lugar de cara a próximos draft. Miami le ofrece el escaparate perfecto para ello.

No quiero terminar este artículo sin nombrar otros transfers importantes que pueden tener gran impacto en sus nuevos equipos y a los que conviene seguir de cerca. Buenos jugadores que llegan con ilusión a estos programas para mejorar sus carreras y dar un salto de calidad importante en su evolución como baloncestistas. Algunos de ellos son: Caleb Love (Arizona), Steven Ashworth (Creighton), RayJ Dennis (Baylor), Arthur Kaluma (Kansas State), J.J. Starling (Syracuse), Cam Spencer (UConn), Grant Nelson (Alabama) o Kel’el Ware (Indiana).

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